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Nacer y Crecer – Mitos y Verdades del Sexo en el Embarazo

Genial esta nota para la revista de maternidad Nacer y Crecer! una revista íntegramente destinada a acompañar a las mamás y papás en ese momento único de sus vidas.

Podés descargar la revista online acá y leer todas las notas, incluso esta en la que hablamos de mitos y verdades del sexo durante el embarazo.

Lic. Mariana Kersz

Lic. Mariana Kersz

 

Sexualidad en el embarazo y la maternidad

 

Cuando nos enteramos que estamos embarazadas, además del torbellino de emociones que significa la llegada de un hijo a la familia, surgen algunas inquietudes respecto a la sexualidad de la pareja durante el embarazo y la maternidad. En esta nota derribamos mitos, desmitificamos tabúes y repasamos algunos de los beneficios de tener sexo durante el embarazo, para que sigas disfrutando de una sexualidad plena y feliz en pareja a lo largo de esta hermosa etapa de tu vida.

El embarazo es una vivencia única, todos te cuentan sus experiencias, te anticipan lo poco que vas a dormir, te dicen que quizás tengas dificultades para amamantar, cómo es el post parto, comentan acerca de sus kilos de más…pero…muy poca gente habla acerca de cómo puede afectar la llegada de un hijo a la relación de pareja y qué expectativas tener acerca del sexo a lo largo de esta etapa. Lo mejor es estar preparada para que sepas que muchas cosas cambiarán; algunas para siempre y otras van a tener que acomodarse a la llegada del nuevo integrante.
A menos que hubiese alguna contraindicación médica, una pareja puede tener relaciones sexuales durante todo el embarazo sin dañar de ninguna manera al bebé en gestación. Del mismo modo, si ambos están sanos, no hay riesgo de contagiar ninguna enfermedad. Dentro del vientre de la madre, el pequeño está perfectamente protegido, aislado de movimientos bruscos o ruidos del exterior, rodeado por el líquido amniótico, las membranas y, sobre todo, por las paredes uterinas. Literalmente el bebé no siente nada a menos que haya muchos cambios de posición o que la mamá llegue al orgasmo, momento en el que puede sentir una leve contracción en el útero, que el bebé sentirá como una leve presión o masaje, totalmente inofensivo. Incluso algunas mujeres, luego de tener relaciones sienten que el bebé se mueve muchísimo y otras no lo sienten durante unas horas. Esto sucede porque el bebé sí percibe los sonidos y movimientos diferentes a los habituales, de modo que cuando él siente esto tan diferente, sabe que algo diferente está pasando.

También hay que señalar que a grandes rasgos hay dos clases de embarazos: Los embarazos donde el sexo juega un rol principal y la futura mamá se vuelve totalmente apasionada y demanda permanentemente tener relaciones sexuales con su pareja, y el otro tipo de embarazo donde no surge el deseo sexual en ningún trimestre de la gestación. Es normal que en el último trimestre del embarazo el deseo sexual descienda: el cansancio, el estrés, la falta de aire y muchas veces los cambios del cuerpo, generan algunas molestias que alejan la pasión de la relación.

 

¿Cuáles son los beneficios de tener relaciones sexuales durante el embarazo?

– Se liberan endorfinas y encefalinas: hormonas encargadas del bienestar y la sensación de “estar volando” luego del orgasmo

 

– Suave masaje: el útero recibe las contracciones orgásmicas y genera en el bebé una sensación de leve presión.

 

– Mamá feliz: el bebé percibe los cambios en el tono de voz de la mamá y sus risas, sabe que en ese momento algo bueno le está sucediendo.

 

– Mejor lubricación vaginal: al tener mayor flujo sanguíneo, también aumentan las secreciones vaginales. La penetración puede ser mucho más agradable durante el embarazo y se perciben menos molestias.

 

Algunas de las preguntas más frecuentes que recibo en mi consultorio sexológico de Clínica de Parejas respecto al sexo durante el embarazo son las siguientes:

¿El bebé puede salir lastimado luego de un encuentro sexual con mi pareja?

No. El útero está recubierto y sellado por una membrana mucosa muy gruesa que lo protege para que nada malo pueda pasarle. Si no hay contraindicaciones médicas podés seguir activa sexualmente durante todo el embarazo.

 

¿Qué posiciones son las más favorables durante el embarazo?

La mamá debe estar siempre cómoda, puede usar almohadones o una toalla enrollada bajo la cadera para generar cierto alivio al peso del cuerpo.

 

¿Se siente menos placer en el embarazo?

Los genitales están más hinchados por el aumento del riego sanguíneo, los pechos están hipersensibles y hay mayor humedad vaginal. Esto puede ser muy placentero para algunas mujeres pero otras lo sienten como una incomodidad.

 

¿Y qué pasa con los hombres?

Los hombres siguen viendo muy atractivas a sus mujeres, aunque no todos. A muchos les cuesta aceptar a su pareja en este nuevo cuerpo y seguir viendolas sexies y atractivas.

 

Volver a ser pareja…
El puerperio, la cuarentena y el cansancio propio del posparto y los primeros meses del bebé en casa implican un agotamiento psicofísico que deja poco margen al placer. Por eso hay que poner el foco en lo que si se puede hacer, y sacarlo de la relación sexual en sí. Mimos, caricias, una buena charla, ver una película juntos, recuperar los momentos posibles para los dos y evitar las presiones en torno a volver a tener relaciones sexuales favorecerá el encuentro íntimo cuando suceda. No es necesaria una relación sexual completa con penetración, este es un momento sensible para ambos y la imaginación, el tacto y las caricias van a ser sus aliados. Darse un baño juntos, acariciarse, mimarse y abrazarse son claves que les permitirán ir encontrando el momento adecuado para retomar las relaciones sexuales. Cuidar a un bebé recién nacido implica un agotamiento extremo pero hablar al respecto, explicar las razones de cada uno, entenderse y respetarse es fundamental para una relación satisfactoria y placentera en todo sentido.  

 

Claves para retomar la rutina sexual postparto:

– Aceptar: Las cosas cambiaron. Las noches de sexo desenfrenado en el ascensor a la madrugada van a ser reemplazadas por ver una película abrazados en el sillón y preparados para levantarse si el bebé los necesita. Aceptar, entender, asumirlo…es también parte de esta nueva etapa.

– Jugar: no todo en el sexo es penetración, pueden tener sexo oral, estimularse, darse un baño relajante juntos, enviarse mensajes calientes o buscar momentos para besarse apasionadamente y franelear bajo las sábanas.

– Ponerse de novios: Durante unas horas los fines de semana pueden dejar al bebé al cuidado de los abuelos y dedicarse a reinventar la pareja en total intimidad y sin interrupciones.

– No esperar: La baja del deseo sexual no se soluciona con el tiempo, al contrario, tiende a empeorar si no se consulta a un sexólogo. Los tratamientos suelen ser breves, totalmente exitosos y destinados específicamente a recuperar la energía sexual.

 

Lic. Mariana Kersz

Psicóloga Sexóloga Especialista en Terapias de Pareja
Directora de Clínica De Parejas

[email protected]

http://facebook.com/clinicadeparejas/

www.ClinicaDeParejas.com

 

Clarin – La crisis del séptimo año

Lic. Kersz en Clarin

Lic. Kersz en Clarin

El Diario Clarin publicó una nueva nota para la sección Entremujeres donde conversamos respecto a la crisis del séptimo año.

La nota completa en este link de Clarín https://www.clarin.com/entremujeres/pareja/existe-crisis-septimo-ano-parejas_0_ryDucR_pG.amp.html o acá, a continuación:

¿Existe la crisis del séptimo año en las parejas?

Muchos matrimonios dicen pasar un momento difícil al pisar el septenio.

A los siete años la pareja podría evaluar si renovar su matrimonio o separarse.

Hace algunos años atrás una funcionaria de Alemania propuso que, al igual que cualquier producto del supermercado, el matrimonio también tuviese fecha de vencimiento: a los siete años la pareja podría evaluar si renovar su matrimonio o separarse en buenos términos, dando entidad así a uno de los grandes mitos vinculares: la comezón o la crisis del séptimo año.

El siete resulta un número llamativo para algunas tradiciones: ¿señala un fin de ciclo? Muchas personas aseguran que a los siete años de pareja atravesaron una gran crisis o se separaron. ¿Cómo poner estas experiencias en duda?

Pero tal vez no se trata de pensar los siete años como un número literal, sino de representarnos lo que sucede después de mucho tiempo de estar juntos, construyendo día tras día una relación, un vínculo, juntando la historia de ambos para formar un “nosotros”. Lo que nos une va cambiando.

Las etapas de la relación

Un cuento de Disney

Los arranques son mágicos. Cuando recién nos conocemos, estamos en un estado ideal. Este sentimiento de completud, de que no habrá nadie en el mundo igual a mi pareja, es -afortunadamente- transitorio. Reina la idealización y la proyección de sentimientos positivos… Pero no es real: nos olvidamos de ver los defectos, la realidad del otro, no enfocamos en las diferencias que tenemos y desdibujamos cualquier atisbo propio que pueda no complacer al otro (tampoco nosotros nos mostramos reales y genuinos en un cien por ciento).

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Caminando juntos

Esta etapa inicial de fusión y simbiosis abre paso, con el tiempo, a la siguiente, de diferenciación, donde comenzamos a mostrarnos más reales y con más naturalidad. Podemos, sin temor, enfocar la mirada en las diferencias y ¡hasta reírnos de lo que antes nos parecía hermoso e increíble! En esta etapa es donde aparece el amor real, el verdadero. El enamoramiento es un momento maravilloso, teñido por la fantasía y salpicado por la idealización profunda de la otra persona. Pero el amor real es el que permite entender lo que verdaderamente está pasando, lidiar con las diferencias y enriquecernos en ese debate respecto a lo que cada uno quiere y espera de su proyecto de vida en común.

Muchas veces en esta etapa aparecen reclamos respecto a lo que uno de los dos hacía y al otro le fascinaba… Y ya no resulta tan funcional.

Carolina, una paciente de 32 años, lo dice con claridad: “Él era el hombre ideal para mí, todo era perfecto, prácticamente sentía que hablábamos el mismo idioma. A mí me encantaba cuando tocaba la guitarra, sentía que cada nota era exactamente la que tenía que sonar, era increíble. Con el tiempo empecé a notar que cada vez que llegaba más tarde a nuestras citas por quedarse ensayando, y al año de estar juntos, cuando estábamos en reuniones de amigos, él solamente tocaba la guitarra sin interactuar con nadie y me enojaba muchísimo. He pasado días sin dirigirle la palabra… hasta que nos separamos”.

El momento de la verdad (o de la desilusión)

Las expectativas que volcamos en la pareja tienen que ver, entre otras cosas, con lo que esperamos que suceda en la relación, con los propios ideales de lo que creemos, sentimos y pensamos que debe ser.

Las grandes crisis llegan, muchas veces, cuando aparecen situaciones contrarias a lo que esperábamos del otro (aunque el otro nunca lo supo). Por ejemplo, después de seis años juntos habían recibido con mucha felicidad la llegada de su primer hijo. El bebé tenía dos meses y medio y ella esperaba que él colaborara con las tareas de la casa mientras amamantaba. En vez de decírselo, agotada por la demanda full time, terminaba discutiendo con él y criticando que estuviese todo el día afuera de casa trabajando. Afortunadamente pudieron verlo a tiempo y entender que lo que realmente necesitaba ella era que él pudiese estar más atento a las cosas de la casa, y que la crítica hacia el trabajo era su forma más fácil de atacar un punto débil.

No es la misma crisis la que atraviesa una pareja de recién casados, que las dificultades de una pareja a la que le acaban de aprobar un crédito bancario para acceder a su primera vivienda, que las tensiones que pueden darse por el nacimiento y la crianza de un hijo, las fricciones producidas por la salida de los hijos del hogar, o las relacionadas con infidelidades o falta de deseo sexual.

Los posibles disparadores de una crisis “del séptimo año”

– Infidelidades

– Aburrimiento

– Desinterés

– Apatía

– Falta de temas de conversación

– Enfermedades

– Dificultades con la crianza de los hijos

– Falta de deseo sexual

– Mala relación familiar (suegros, tíos, conflictos con la familia de origen)

– Pérdida de confianza en el otro

Y la lista sigue… Estos son sólo algunos de los motivos de consulta más frecuentes que recibo en el consultorio de terapia de pareja y sexología

Tips para evitar la crisis… de todos los días

* Interesarnos. El gran antídoto contra el desdén y la indiferencia es escuchar al otro, mostrarnos interesados en su día a día, saber los nombres de las personas con las que trabaja, conocer su rutina, sus intereses, sus anhelos.

* Ser cariñosos y demostrativos. Una verdadera inyección de afecto genera una unión única en la pareja.

* Mejorar la calidad de la vida sexual. Mientras tenemos relaciones sexuales se libera endorfina, oxitocina, testosterona… Un verdadero tsunami hormonal, emocional y vincular que nos permite conectarnos con el otro de una manera profunda y única.

* Entender. No existe la pareja perfecta, ni el hombre ideal, ni la mujer de tus sueños. Somos imperfectos, reales y nos equivocamos. Aceptar y entender que somos humanos y no robots también va a ayudar a comprender diferencias y tolerar mejor los errores. Hay que saber pedir perdón… Y perdonar también.

Por la licenciada Mariana Kersz, psicóloga, sexóloga y directora de Clínica De Parejas.

San Valentín 2017: por qué está bueno besarse

Comparto mi colaboración para el Diario La Nación para este San Valentín. ¡Muchas gracias a Verónica De Martini por la nota!

San Valentín 2017: por qué está bueno besarse

En el día de los enamorados reivindicamos un gesto que dice mucho más que una simple unión de labios

PARA LA NACION

MARTES 14 DE FEBRERO DE 2017 • 00:33
El 14 de febrero se festeja el Día de los enamorados, o San Valentín
El 14 de febrero se festeja el Día de los enamorados, o San Valentín.
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¿Qué hay detrás del acto de besarse? En el caso de las parejas que recién se conocen el besarse es encontrar si hay o no conexión con el otro. Quienes llevan muchos años juntos a veces dejan un poco de lado este momento, “con el paso del tiempo y el apuro del día, el beso se transforma en un cachete de costado y un “pico” dibujado en el aire. Seguimos buscando por doquier pastillas milagrosas para solucionar cada problema que se nos presenta y aun no nos dimos cuenta que en el beso está el secreto. Un buen beso en la boca nos conecta íntimamente de manera maravillosa. El contacto sentido nos enciende, nos potencia o nos aleja de la persona si es que no hay química entre los dos”, analiza Mariela Tesler, Sex Coach.

¿Qué produce en nuestro cuerpo?

La ciencia llama al deseo de besar Filemamanía. Si bien los números de diferentes estudios científicos varían, se habla de que en un beso se activan hasta 30 músculos faciales, se queman unas quince calorías en tres minutos, se transfieren miligramos de agua, materia grasa y sales minerales, y se intercambian millones de bacterias. Sin embargo la médica sexóloga clínica Beatriz Literat de Halitus Instituto Médico, sostiene que “aunque algunos hablan de alrededor de 30 músculos localizados en la cabeza, alrededor de la boca, es difícil decir el número de músculos involucrados, porque cuando al beso lo acompaña otra acción corporal como un abrazo, u otro tipo de movimiento corporal, como en la relación sexual, los músculos que se activan son incontables”.

Sí reconoce que se sabe a ciencia cierta que hay una intervención de neurotransmisores como la dopamina, oxitocina, fenilalanina y la testosterona que forman parte del mecanismo de la respuesta sexual, “estas sustancias químicas generan en las personas sensaciones de placer, apego y atracción sexual, mientras se combinan como un cocktail con pensamientos más lógicos, a niveles sub o inconscientes, que permiten realizar una evaluación de la otra persona y muchas veces percibir si la expectativa que se tiene en relación al otro se está cumpliendo o no”, explica la Dra. Literat.

El 14 de febrero se festeja el Día de los enamorados, o San Valentín
El 14 de febrero se festeja el Día de los enamorados, o San Valentín.

Un poco de historia

Entre historiadores coinciden en que el origen del beso en la boca se da en el año 700 A.C, cuando Rómulo, primer monarca de Roma, dictó una ley donde prohibía a las mujeres tomar vino. Para saber si alguna mujer no la cumplía el marido tenía que apoyar sus labios en los de su mujer e incluso insertar la lengua, por supuesto que a las parejas romanas les gustó tanto esta práctica que la adoptaron como parte de sus vidas.

“Sin embargo, ya en el Kamasutra se reconoce que el beso es un arte en sí mismo y que su poder permite expresar pasiones, emociones y sentimientos. Para este texto escrito en sánscrito hacia el año 500 A.C. el beso puede ser nominal -los labios apenas se tocan-, palpitante -se mueve el labio inferior únicamente- o de tocamiento – labios y lengua- “, cuenta la Lic. Mariana Kersz, Sexóloga Especialista en Terapias de Pareja y Directora de la Clínica de Parejas.

¡A besarse más!

Si bien, en contrapartida a la Filemamanía, existe la filematofobia (el miedo irracional o extremo a besar), lo cierto es que son la gran mayoría quienes disfrutan de los múltiples beneficios de besarse: “A nivel psicológico besarse eleva los niveles de autoestima, crece la confianza y la comunicación interpersonal, disminuye la depresión, aumenta y los hunde a ambos en un acto íntimo, placentero y profundo” describe la Lic. Kersz.

El beso es algo único y personal que nadie debe robarte, vos sos libre de decidir a quién dárselo y con quien compartir este intercambio que es un verdadero diálogo entre dos personas y que, como ya hemos visto, implica mucho más que un simple gesto.

De pareja a padres. ¿Y la pareja?

Les comparto esta hermosa nota de la web Es De Mamá, donde conversamos acerca de las particularidades de ser padres…y pareja a la vez. ¡Muy interesante el contenido de la web, no se lo pierdan!

De Pareja a Padres… ¿y la pareja?

 

DE PAREJA A PADRES… ¿Y LA PAREJA?

Con la llegada del nuevo integrante a la familia vas a escuchar miles de consejos de todo tipo, pero pocos hablan de cómo puede afectar la llegada de un hijo a la relación de pareja.

Por Verónica De Martini

De pareja a padres, pixabay

Foto: Pixabay

Está demostrado que durante el primer año de vida de un bebé (en especial si es el primero), hay más discusiones de pareja. Los primeros meses pueden ser una prueba de fuego para la relación porque hay que tomar decisiones de común acuerdo, repartirse tareas, resignificar los roles, aumentan los gastos, las dudas, los miedos, y  muchas veces los dos terminan frustrados y superados por la situación.

Es momento entonces de que encuentren un nuevo equilibrio que les permita estar cómodos y conformes con la situación, y aunque en el primer año de vida de un bebé es difícil conversar, divertirse, organizarse, es importante que la pareja logre encontrar un momento en el día para reencontrarse, sin la presencia de la madre, la suegra, el tío, ni ningún tercero, porque por muy buena intención que tengan, a veces suelen generar más tensión y desencadenar nuevas discusiones en la pareja.

La llegada de un hijo no tiene por qué ser un paréntesis en la vida de la pareja. Claramente habrá cosas que cambien y se modifiquen, pero también se pueden buscar espacios en común que revivan el amor y la pasión. Por otro lado, hay que evitar caer en la idealización del reparto igualitario de los cuidados del bebé, porque ambos tienen que tener claro que hay aspectos, situaciones y etapas del pequeño donde la presencia de uno es más relevante que la del otro, lo que sí se puede hacer es ir buscando un equilibrio y reparto de tareas, por ejemplo si la mamá está dando de amamantar el papá puede preparar el almuerzo.

Algunos consejos que pueden ayudar

  • Hablar al respecto entre ustedes puede ayudarlos antes de que todo se salga de control. Habrá momentos en que no sepan qué hacer y antes de perder la paciencia es importante que el otro pueda contenernos
  • Unirse a grupos de mamás: la experiencia de tus amigas, de otras mamás, unirte a grupos de apoyo, foros online, etc, va a hacer que no te sientas sola ni la única en el mundo a la que le pasan ciertas cosas
  • Recordar siempre que el amor los une: una buena idea es mirar el video de su casamiento, las fotos de novios, releer cartas de amor. Tener siempre presente ese amor intenso que sentían hace que recuerdes por qué se enamoraron y les va a dar un motivo más para trabajar en la relación
  • Olvidate de la espontaneidad y la improvisación con tu pareja: por un tiempo los momentos románticos van a tener que ser pautados.
  • Cero culpas: ser padres es tener muchas responsabilidades, para no agobiarse ni llenarse de culpas lo ideal es que se permitan relajar en pareja y reencontrarse. No es necesario hacer una salida carísima a cenar al mejor resto, con salir a dar un paseo tomados de la mano y sentarse en la plaza a tomar un poco de aire ya los va a hacer volver renovados y el encuentro con el bebé también va a ser completamente diferente.

Experta consultada: Lic. Mariana Kersz, MN 59610, Directora de Clínica de Parejas

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El amor en la tercera edad

El amor en la tercera edad es normal, natural y muy saludable. La vejez no tiene por qué implicar el final de las expresiones de cariño y sexualidad, sino por el contrario, puede ser el inicio de una nueva manera de relacionarse. Somos humanos, y podemos amar, acompañar y sentir hasta el último instante de nuestras vidas. El amor funciona así: nos acompaña, nos alimenta y nos sostiene día a día.

Cualquier persona puede vivir su última etapa de vida gracias al valor que nos da el amor, cultivarlo en la tercera edad es un verdadero regalo: no existe algo mejor para vivir feliz que la ilusión que aporta el amor.

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El amor en la vejez es posible

¿Por qué el amor en la tercera edad habría de dejar de existir? Esto es un mito, una creencia basada en la suposición de que al llegar a la tercera edad todo cambia y se detiene. Sin embargo muchos estudios demuestran que, por el contrario, los mayores que disfrutan de una vida sentimental plena tienen mejores resultados en su salud física y mental, además de una mejor calidad de vida, independientemente de sus problemas de salud propios de la edad.

Besos, abrazos, caricias siguen siendo parte escencial del amor en la vejez. Saberse querido y poder querer al otro es algo que va mucho más allá de la edad.  La relación de amor en pareja se transforma en parte fundamental de la vida en las personas mayores. La clave está en aceptar. Aceptar las arrugas, el cuerpo que ya no es el mismo, la textura de la piel, la sordera…aceptar, sin más. Así, el amor en la vejez es más tranquilo, reflexivo, lejos de la pasión de la juventud, y que con mucha frecuencia se convierte en compañía, ya que el cuerpo no responde de la manera que lo hacía años atrás.

En muchas personas de la 3ra edad, surgen cambios muy importantes cuando llega la jubilación. Al hombre jubilado le es mas difícil reencontrarse en el hogar, y en muchas ocasiones se encuentra solo y sin saber qué hacer en la casa. Por el contrario, habitualmente la mujer jubilada continúa su rol doméstico que antes compartía con el laboral (cuidar de los hijos, hacer la comida, limpiar la casa, etc) y toma la jubilación como algo más natural, aunque pase a estar más tiempo en la casa. En estos casos surgen muchas discusiones de pareja ya que se reencuentran en la vejez dos personas que durante sus años laborales activos estuvieron muchas horas fuera de casa, y el momento de verse era durante algunas horas en la tarde-noche. Este reencuentro con la pareja suele ser el reencuentro, muchas veces, con alguien que es muy ajeno, que no sabe de los tiempos de la casa, o que desconoce por completo los horarios de organización del día a día. Es todo un esfuerzo para ambos miembros  de la pareja el reencontrarse nuevamente y poder estar juntos, evitar conflictos y hacer que las cosas funcionen para los dos, acompañandose en este tramo del camino.

Algunos conflictos por los que se consulta habitualmente en Clínica de Parejas respecto al amor en la tercera edad, son:

  • Los hijos que se oponen a que sus padres comiencen una nueva relación, incluso cuando han quedado viudo/as hace muchos años.
  • Dificultades para mantener relaciones sexuales
  • Dificultad para aceptar a la familia de la nueva pareja
  • Mayor temor a lo desconocido
  • Mayor limitación física y psíquica
  • Preocupación por la salud
  • Fallecimiento de sus amigos y familiares de edad similar
  • Malestar económico que no permite acceder al nivel de vida al que se desea llevar a la pareja
El amor no tiene edad; sólo cambia con los años.

El amor no tiene edad

En general, las personas mayores manifiestan una gran predisposición a emparejarse, principalmente aludiendo a motivos simples y reales:

  • El deseo de compañía
  • La libertad y el tiempo libre que tienen al no tener que estar pendientes de preocupaciones y horarios laborales
  • La mayor cantidad de experiencias de vida dado el recorrido de la edad.

Es destacable también que en la Clínica de Parejas hemos observado que las relaciones entre personas de la misma edad están mejor consideradas y son mejor  aceptadas por la familia que las relaciones establecidas entre personas de diferentes edades. Notamos también diferencias en cuanto al género: la familia acepta mejor que sea un hombre mayor quien tenga una relación con una mujer más joven, a que una mujer tenga relación con alguien más joven.

A veces es también la enfermedad quien pone un freno a las nuevas relaciones en la vejez: los problemas cardiovasculares y articulares, los efectos secundarios de algunos medicamentos, etc. generan dificultades para establecer relaciones. Aun así podemos pensar que a veces, estos “achaques” pueden ser el desencadenante de la búsqueda de una relación, no quedarse solo, estar acompañado, ser cuidado mientras se cuida al otro, evitar la soledad, etc.

Una vez establecida la relación de afecto, o en paralelo a la misma, surge el deseo sexual, al igual que en cualquier etapa de la vida. Sin embargo, en la práctica, por más tiempo libre del que se disponga, llevar a la práctica una relación sexual es muy diferente a los 78 años que a los 30. Las relaciones sexuales en la tercera edad son más espaciadas, más lentas, tienen otros tiempos ya que el cuerpo no reacciona de la misma manera.

Algunas características propias a la sexualidad en la 3ra edad

  • Hacia los 70 años hay mayor dificultad para eyacular y disminuye la cantidad de semen
  • El placer no se modifica, aunque hay mayor falta de concentración
  • La sensibilidad del pene disminuye con los años
  • Alargamiento del juego previo: se necesita más tiempo de estímulos: más caricias, más abrazos, más besos.

“La vejez da una nueva oportunidad de explorar la sexualidad y encontrar nuevas formas de dar y recibir placer”

Sexo 3ra edad

Sexo en la tercera edad

En Clínica de Parejas trabajamos sabiendo que no son sólo los jóvenes los que pueden amar. El amor en la tercera edad es un amor de protección, calidez y compañía. Es una necesidad de cuidados mutuos y recíprocos, un volver a nacer en los años en que la libertad personal regresó al nido. Los hijos ya se fueron… y el tiempo está más disponible para disfrutarlo. Muchos geriátricos incluso, facilitan el desarrollo de estas nuevas relaciones, habilitando habitaciones comunes a las parejas que deciden dar el paso de “vivir juntos”. Porque las personas mayores son tan capaces como las de otras edades de sentir y dar amor y placer.

Consultanos acerca del amor en la vejez:

 

[email protected]

Tel.: (011)2000-1730

Licenciada en Psicología Mariana Kersz

MN N° 59610

 

 

Darle sentido a tu vida

Una de las metas más importantes en el trabajo diario de Clínica de Parejas es que nuestros consultantes doten de sentido su vida. Tener un propósito hace que necesitemos marcarnos metas y definir objetivos claros para que nuestra existencia tenga un sentido.
Gratamente en el día a día de nuestra labor nos encontramos con consultantes que se descubren persiguiendo sus sueños, entendiendo que teniendo una meta marcamos un rumbo en la vida, que vamos a alguna parte. Así, el presente tiene mayor claridad y el pasado un significado diferente.

¿Paciente, cliente o consultante?

Se define al paciente como aquella persona que mantiene una posición inicialmente pasiva y centrada en la queja. El paciente se convierte en cliente dada una relación de intercambio económico. Por lo tanto considero que mis consultantes no son meros pacientes que esperan pasivamente una respuesta que provenga de afuera, ni clientes que sólo paguen para ser escuchados, sino activos participes en el proceso de autotransformación y autoconocimiento, con una posicion predominantemente colaborativa, orientada en la exploración y el cambio personal.

Estar mejor

Somos seres biopsicosociales. Esto significa que no sólo somos un cúmulo de hormonas y conexiones neuronales. La dimensión cultural y el atravesamiento social nos permite estar inmersos en un determinado contexto. Pero además, la dimensión psicológica hace que nos atraviese una subjetividad única, propia de cada uno de nosotros, individual.
Este amplio concepto de bienestar psicológico, incluye así las dimensiones sociales, subjetivas y psicológicas, así como conductas que llevan a las personas a funcionar de un modo positivo, para sí mismas y para su entorno.
Cada uno de nosotros lucha en su día a día afrontando los retos que se van encontrando en nuestras vidas, ideando modos de manejarlos, aprendiendo de ellos y profundizando su sensación de sentido de la vida.
Por ello es que en Clínica de Parejas consideramos que cada uno de nuestros consultantes es único e irrepetible, y trabajamos en conjunto con ellos para lograr su bienestar. Y no hay métodos que se repitan continuamente en todos los pacientes, ni frases elaboradas que sirvan a todos por igual. A cada paciente individual, a cada pareja, a cada constelación familiar se la trata de forma única porque así son.

Hablemos de Autoaceptación

Quienes tienen una alta autoaceptación sostienen una actitud positiva y sentimientos agradables hacia sí mismos, aceptando incluso sus aspectos negativos y se sienten bien respecto a su pasado, aun con las cuestiones más dolorosas del mismo.
Quien tiene una alta autoaceptación se permite perdonarse sus errores y mirar al futuro para remediarlos.
A diferencia de quienes tienen una baja autoaceptación, que no logran perdonarse sus errores y fracasos, y continuamente se lamentan por el pasado, las personas con una alta autoaceptacion se permiten ciertas licencias en sus fracasos y son mas vehementes consigo mismas, y no desean ser diferentes de quienes son, ya que están conformes consigo mismos.
En Clínica de Parejas se realizan sesiones de reflexion donde nuestros consultantes son los grandes protagonistas de los cambios, y se dan pequeñas tareas para el hogar, que harán que paulatinamente puedan estar más conformes consigo mismos, perdonandose cuestiones del pasado que ya no puedan resolver y enfrentando al presente con fortaleza y al futuro con felicidad.

Relaciones positivas

Perder a alguien querido, terminar una relación de pareja o un vínculo de amistad, así como la finalización de un trabajo, nos dejan inmersos en una sensación de soledad y aislamiento que aumentan las posibilidades de enfermarnos o deprimirnos. Hay ciertas relaciones que son tóxicas, que nos enferman, nos dañan y bloquean nuestra capacidad de ser felices, paralizando todas nuestras posibilidades.
Quienes tienen relaciones sanas, activas, cálidas, satisfactoria y de entrega con el otro, pueden ser capaces de experimentar sentimientos de empatía, amor, intimidad, y entienden fácilmente la danza del dar y recibir que implica cualquier relación (laboral, familiar, de pareja, de amigos).
En Clínica de Parejas trabajamos en conjunto con nuestros consultantes para que puedan acceder a relaciones sanas, positivas, llenas de satisfacciones y logros. Permanentemente se busca que cada consultante logre empatizar y comprometerse con quienes lo rodean, para facilitar su día a día en los diversos sistemas a los que pertenece.

Crecimiento personal

Consiste en sacar el mayor partido a tus talentos y habilidades, utilizando todas tus capacidades, desarrollar tus potencialidades y seguir creciendo como persona. Las personas con puntuaciones altas en esta dimensión consideran que están en continuo crecimiento, están abiertas a las nuevas experiencias, desean desarrollar su potencial y habilidades, consideran que han ido mejorando con el tiempo y van cambiando de modos que reflejan un mayor autoconocimiento y efectividad. Quienes puntúan bajo tienen la sensación de estar atascados, no tienen una sensación de estar mejorando con el tiempo, se sienten aburridos, desmotivados y con poco interés en la vida, e incapaces de desarrollar nuevas actitudes, habilidades, creencias o comportamientos.

Autoestima

La autoestima es una parte fundamental de nuestra personalidad, se vincula con la identidad personal y la adaptación social. La autoestima puede pensarse como el mirarse en un espejo y evaluar nuestros sentimientos respecto a nosotros mismos de un modo positivo o negativo.
Los últimos estudios determinaron que quienes tienen una autoestima elevada manejan mucho mejor situaciones estresantes que quienes tienen una autoestima baja. Una alta autoestima se relaciona con menos emociones agresivas, menos negatividad y menos depresion que quienes padecen autoestima baja.
Tener un buen concepto de sí mismo, de nuestros pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias, hacen que la autoestima permanezca elevada.
En Clínica de Parejas trabajamos continuamente con este aspecto elemental de la personalidad, dado que una buena autoestima colabora con una buena relación de pareja. Cuando uno está bien consigo mismo, puede estar bien con los demás.