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Bulimia y Anorexia – Lic. Mariana Kersz en Diario La Nacion

En este audio para LA NACION te cuento qué son y de qué se tratan los trastornos de alimentación más frecuentes y qué hacer para identificarlos a tiempo.

https://www.lanacion.com.ar/2132343-harta-de-hablar-de-dietas-y-kilos-a-los-21-se-propuso-reducir-la-presion-de-los-medios-sobre-el-tema

Lic. Mariana Kersz - Clinica De Parejas

Lic. Mariana Kersz – Clinica De Parejas

Hola, soy la Lic. Mariana Kersz, soy Psicóloga Clínica y Sexologa, Especialista en Terapias de Pareja y Directora de Clínica de Parejas. y hoy vamos a hablar de los trastornos de alimentación más frecuentes entre los 12 y los 25 años: la bulimia y anorexia.

Hablamos de patologías propias de la actualidad, que pueden causar desnutrición, afecciones cardiacas e incluso la muerte. Decimos que son multicausales: se padecen de manera individual, pero hunden sus raices en causas endorcrinológicas,, hormonales, emocionales, vinculares, e históricas de quien la padecen. Y esto es lo que aporta complejidad en cada cuadro, porque sus efectos no están limitados a una sola área, sino que los seres queridos de quien sufre el trastorno resienten viven también las consecuencias de estas enfermedades. Por esto es fundamental que el abordaje sea integral y hacerse desde diferentes flancos, porque el tratamiento y sus estrategias deben ser tan complejos como el síntoma en sí mismo. Porque la anorexia no es sólo la falta de apetito, tiene que ver también con la reducción de la ingesta de alimentos adecuada en relación con la edad, altura y necesidades vitales acordes, que generalmente está motivada por la preocupación excesiva de no subir de peso o por reducirlo. Del mismo modo, en la bulimia no se trata solo de la purga del alimento sino de consumir en forma de atracón, con la sensación de pérdida de control.Esta voracidad va seguida de sentimientos de culpa, lo que lleva a la autoinducción del vómito, el consumo de laxantes o enemas, el ejercicio excesivo y el ayuno. Así como dijimos que no es solo un síntoma sino un conjunto de signos y conductas de riesgo, encontramos preocupación excesiva por el peso, por estar delgados. La imagen corporal de sí mismo está distorsionada y no corresponde a la realidad.

Así como decíamos que el trastorno de alimentación es multicausal, lo mismo decimos respecto de las vías de prevención temprana. Debe hacerse en diferentes ámbitos, modfiicando estructuras familiares que enferman, una cultura que presiona, una sociedad que exige, amistades que pueden ser indiferentes. Se sugiere también la incorporación de programas de prevención desde el inicio de la edad escolar para que los jóvenes lleguen con más herramientas a su adolescencia.

La bulimia y la anorexia se inician o presentan principalmente en adolescentes y púberes; y 9 de cada 10 adolescentes que los presentan son mujeres.  Hoy respondemos culturalmente a un modelo corporal único: delgado, fuerte,, joven, uniforme. Un cuerpo  que se adquiere con dietas, ejercicio y cirugías. En la mujer esta exigencia es cada vez más grande e implica mayores contradicciones que en el hombre: ser eternamente deseables y al mismo tiempo madres; físicamente jóvenes pero con la experiencia de la madurez, tener un cuerpo esbelto, hermoso y atractivo sin dejar de ser inteligentes, hábiles y astutas y ser pasionales pero sin perder el autocontrol.

Si bien son trastornos complejos y multifactoriales, hay que rescatar e identificar la singularidad del caso a caso. Por eso se trata de identificarlos en forma temprana y lograr una derivación al equipo de salud, que puede ser dada por la familia del paciente, el médico de familia o el personal de la escuela. Así, un equipo Multi e interdisciplinario compuesto por terapeutas y médicos de diferentes especializaciones pone en marcha estrategias de abordaje concretas. El tratamiento psicológico es individual, grupal y familiar porque esto contribuye al desarrollo del proceso de recuperación en la medida en que influye en la toma de conciencia sobre la enfermedad y sus riesgos, así como en la aceptación de la participación de los otros en el proceso de curación, desde el equipo interdisciplinario en el que los médicos y nutricionistas diagnostican el estado general de salud, los niveles de nutrición y los desequilibrios internos, hasta la familia y los amigos que pueden lograr nuevas herramientas para acompañar al paciente con la educación, tratamiento, controles, orientación, seguimiento y eventualmente internación en caso de ser necesario.

No dejes de consultar con un profesional de salud mental.

Lic. Mariana Kersz
Psicóloga y Sexóloga
Especialista en Terapias de Pareja
https://www.facebook.com/clinicadeparejas/

 

Como discutir con los hijos

Compartimos esta nota para Es De Mamá http://esdemama.com.ar/como-discutir-con-los-hijos/

¿CÓMO DISCUTIR CON LOS HIJOS?

Ponerse de acuerdo entre los padres, establecer límites y hablar desde el amor y el ejemplo son la clave.

Por Mariana Kersz

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Ilustración: Pixabay

A medida que los chicos crecen también va creciendo su independencia y los planteos y discusiones vienen de la mano. El primer paso es estar preparadas. Si tus hijos te ven debatiendo con tu pareja delante de ellos en plena discusión, es probable que se pongan del lado del papá que los beneficia en el resultado. Por supuesto no podemos anticiparnos a todas las discusiones que vendrán en la vida de nuestros hijos, pero si previamente dialogamos en pareja respecto a pautas básicas y situaciones elementales que potencialmente puedan presentarse, como la ayuda que deberán prestar los niños en las tareas del hogar, el horario de las comidas o la primera vez que nos pida quedarse a dormir en casa de un amigo, por mencionar algunos ejemplos habituales, seguramente muchas de las discusiones pueden ser evitadas o retrasadas. Estas pautas deben negociarse en privado con tu pareja y ser firmes a la hora de marcar estos límites.

Por otro lado, los acuerdos son fundamentales en las discusiones. Saber negociar implica ponerse de acuerdo en que hay un problema a resolver y que los dos quieren escucharse para evitar un castigo. Dependiendo de la edad de tu hijo, utilizar un lenguaje claro y concreto respecto de lo que se espera de él en esa discusión y cuáles son las consecuencias si no se cumple. “Levantá la mochila, o vas a ver lo que te pasa…” no es igual que decirle “Ya hablamos respecto a levantar tu mochila del suelo varias veces. Busquemos un lugar donde dejarla cada vez que llegues del colegio así no queda tirada”.

No amenaces, ni utilices el sarcasmo en las discusiones. Lo ideal es una conversación abierta y sincera que guíe y enseñe también a tu hijo que en esa discusión hay un espacio para aprender: aprender a discutir, a llegar a acuerdos, a negociar. Vos sos su ejemplo. Si comenzás a gritar y a perder el eje de tus argumentos, ¿qué le estás enseñando?

Poniendo límites

Los límites son una señal de amor para nuestros hijos, establecer un fuerte vínculo afectivo nos permite también desarrollar el respeto por las diferencias y  la aceptación de las normas. Por supuesto no todo es límite, pero sistematizar y normalizar algunas cuestiones permite a los niños ordenarse y comprender mejor las reglas de la familia.

En cada discusión tratá de tener presente donde está el error en lo que tus hijos manifiesten y tomalo como evidencia de lo que estén pensando, pero también trabajá para que pueda aprender de esa situación, teniendo en cuenta su frustración. Si tu hijo se altera mucho durante una discusión es importante que le enseñes técnicas de autocontrol. Gritar no es un recurso que funcione, nadie puede entender una solución razonable estando a la defensiva.

Hacer que tus hijos confíen en vos en un inmenso desafío que se reaviva en cada discusión. Mostrarte amorosa pero con límites firmes es la mejor manera de hacerles entender que algo de lo que hicieron tiene que mejorarse; hacerles saber todos los días que estamos orgullosos de ellos y brindarles la seguridad de que pueden contar con sus padres les va a dar el lugar que necesitan para acudir a nosotros aun cuando algo salga mal. ¡Los límites son una enorme prueba de amor!

Mariana Kersz es Psicóloga y Sexóloga, MN 59610, además es la Directora de Clínica de Parejas, un espacio donde brindan apoyo emocional a futuros padres, terapia de parejas, consultorio sexológico entre otros temas. www.clinicadeparejas.com